Arte y Cultura Internacional

Pintura Escultura Grabado Página Literaria

Gabriel Bruzonne

Artista Plástico  

La herencia de un legado

Nací en Montevideo, adonde hice toda mi formación, escuela y liceo. Ahí fue donde conocí a uno de los primeros maestros, Pepe Montes que fue discípulo de Augusto Torres, Gurvich y otros que también fueron alumnos de Joaquín Torres García.
Cuando ya entré en la escuela de Bellas Artes, fui discípulo de Anhelo Hernández.

Bien ¿y en qué momento sientes verdaderamente que tu vocación, iba ser la pintura?
 
Cuando comencé mi curso con Pepe Montes, yo no tenía ningún tipo de preparación previa, no tenía una tradición familiar relacionada al arte. Pero lo que sí comenzó de alguna manera a llamarme la atención en el mundo del arte, fue en primera instancia, cuando yo iba a la casa de Pepe Montes porque estudiaba con su hijo, en la época de bachillerato. Entraba a esa casa en la que había cosas, objetos extraños para mí. Era una serie de obras relacionadas con el taller Torres García. Eso me llamaba poderosamente la atención. Y veía allí un gran misterio. A partir de esa instancia comienzo mis clases con Pepe Montes. Él era un maestro que en cada clase, abría una nueva ventana al mundo.
Y cada clase era, para mí, un gran aprendizaje. A partir de ese momento sentí que había algo. Y era una persona muy culta de educación completamente distinta a la que yo siempre había tenido. Y creo que desde ese momento, ya comencé a tener un nexo con el mundo del arte. Que luego se fue profundizando con los estudios del conocimiento que uno va teniendo. Pero de alguna manera en el comienzo fue una relación espiritual que tuve con el arte.
¿Y en qué momento tú comienzas a trabajar con Anhelo Hernández?

Conozco a Anhelo Hernández en la Escuela Nacional de Bellas Artes en 1989. Él recién había llegado al Uruguay, desde el exilio en México y empiezan los cursos, en donde en un comienzo, estaba solamente él como maestro.
Estudiantes éramos muchos, y recuerdo que Anhelo,un día me pide que yo corrija dibujos, porque yo venía con una preparación previa con Montes, por haber hecho dibujo naturalista. Esos son mis primeros pasos en el mundo de la docencia. Y Anhelo me abre también un mundo hacia la concepción del color, puesto que el maestro Montes era un pintor relacionado con la pintura torresgarcíana, en donde los valores y el tono eran un elemento fundamental. Pero en la pintura torresgarciana el color no era un elemento formal que estuviera como elemento principal en su concepción estética. En cambio, con Anhelo Hernández, se produce este hallazgo, por lo menos por parte mía, del mundo del color, que tiene características y particularidades propias y entiendo enriquecen la pintura. Pero también hay que decir que el maestro Torres García concebía el tono de la obra con la participación activa del matiz,la parte cromática del tono. El maestro hacía referencia a este concepto cuando planteaba que el pintor está en el “gris” y sus variaciones de color.
 
Y una vez salido del taller y de lo que es la formación¿cuáles son tus temas preferenciales?

Primero que nada, Cennino Cennini, que era un teórico del Renacimiento, entre una de las cosas que decía en sus consejos, era que un discípulo tiene que estar la mayor cantidad de años posibles con un maestro para poder realmente aprender. Primera consideración, estuve con el maestro Anhelo Hernández, muchísimos años, hasta su fallecimiento. Y en relación a la pregunta de los temas, hay un elemento importante que es la formación torresgarciana. Dentro de esa enseñanza, está el concepto del tema, que es considerado como un pretexto para el desarrollo de la pintura. Indudablemente, uno tiene preferencias, en relación a las temáticas. En mi carrera he pasado por diferentes períodos, en donde los temas han cambiado. Actualmente, me dedico en especial al paisaje, paisajes construidos, donde hay una presencia importante del color, dentro de la concepción del tono. También realizo esculturas y altorelieves en madera, en los cuales la estética constructiva se presenta desde técnicas de ensamblado que me permite acceder más directamente a un mundo mágico y primitivo del arte. No tengo un discurso relacionado a una temática específica. Voy variando en función de lo que voy viviendo.
¿Sentís en tu trabajo la presencia o el influjo de algunos de los grandes maestros de la pintura?
En realidad, todos tenemos padres. El aprendizaje de la pintura se da, por el hacer, por pintar todos los días, pero no solamente por la técnica, y el oficio. Sino que también es importante el observar a los grandes maestros, porque uno aprende mucho, y también leyendo y cultivándose de manera teórica.
Dentro de mis grandes maestros, es indudable la presencia de Torres, que en Uruguay dejó un gran legado y yo, como otros pintores lo tenemos a él como un gran referente.
Por otro lado en la pintura universal occidental en este caso, podemos remontarnos a pintores del cuatroccento italiano, como pueden ser Piero de la Francesca, Paolo Uccello, varios de los pintores del primer Renacimiento. Pero la pintura veneciana también me interesa dentro del período histórico del Renacimiento por su abordaje del color. Por ejemplo Tiziano, Tintoretto y luego más adelante en el tiempo, pintores como William Turner o Eugène Delacroix, o algunos un poco más modernos, como los impresionistas. Podemos citar a Monet,y Henri Matisse que para mí es un pintor en el que su legado es muy importante para la pintura.
Y Cezanne indudablemente, que fue el pintor que abre todo un mundo hacia una concepción constructiva, dentro del arte occidental. Después, varios movimientos de las vanguardias donde podemos destacar a Picasso y Braque. Y así podemos seguir, un poco nombrando sobre otros pintores. Habría que destacar también, la obra de las mal llamadas primitivas civilizaciones, porque hemos aprendido mucho del arte africano, del arte de los pueblos originarios del norte de América, del arte de Oceanía. Es decir, es muy vasto, y habría que hacer una reflexión, y preguntarse por qué todos esos pintores y movimientos siempre tienen un nexo en común, yo creo que ahí hay que responder esa pregunta que es muy importante.

Bien en la realidad de hoy, ¿cómo ves tú el mundo del arte? ¿como un lenguaje para acercarle a la humanidad y que sea como una gran tabla de salvación ante este mundo en el que nos toca vivir?

Creo que en la actualidad hay una gran confusión, propia de nuestros tiempos, con expresiones artísticas habitualmente centradas en el “concepto” que para poder acceder a su comprensión es necesario el desarrollo de una teoría que se basa fundamentalmente en la parte intelectual del ser humano. Por otra parte, esta concepción artística es exportada por los centros hegemónicos de poder al mundo entero como la única realmente “contemporánea” y que sintoniza con el mundo actual. Por mi parte entiendo que existen variadas expresiones artísticas que no comparten esta idea conceptual y que son actuales y están muy vigentes.
El arte sí tiene algo que la diferencia de otras actividades del conocimiento y es justamente su capacidad de comunicación desde su aspecto intuitivo, que es un saber no conciente del ser humano y que nos permite establecer una comunión con lo espiritual. Cuando pinto no estoy solo, soy yo en armonía con la pintura que es un absoluto al que aspiramos llegar. Esa relación es de diálogo y no de imposición de mis pobres teorías artísticas. Cézanne plantea este concepto cuando expresa “el cuadro viene bien, hasta que llega el Señor Cézanne y lo estropea todo” es decir, la parte intelectual interviene y ya no se produce esa comunión espiritual con la pintura.
Creo que el arte tiene mucho para decir en este mundo materialista e individualista donde una vida espiritual es tan difícil de conseguir. Entonces, en ese sentido creo que el arte y la pintura son expresiones humanas que nos permiten restablecer nuestra integración con el universo.
Por:
Evans Fodrini

Gabriel Bruzonne

Derechosresevadosrevistaarteycultura
Maldonado – Uruguay 2021